Cuando teníamos todo preparado y teníamos una preparación física aceptable, por lo menos yo, los médicos tienen a bien, realizarme una operación del oido, expresamente, una timpanoplastía y una mastoidectomía, para quitar la infección continuada que he tenido en el oido en los últimos años.
Tras la operación, he tenido problemas de estabilidad, y el médico me ha dicho, que la inestabilidad irá desapareciendo poco a poco. Y hasta Septiembre, no podré volver a pedalear.
Lo comenté a mi amigo y compañero de fatigas, Fernando, y hemos decidido dejarlo para el año que viene.
Y el año que viene, si Dios quier, volveremos a planificar y preparar el nuevo camino que nos lleve a los pies del apostol Santiago.